Mientras sigas caminando a mi lado, habrá certeza en mis pasos. Es tu presencia la luz que me guía en el camino.
No importa cuanto reproche expresen mis palabras, o cuan confundido parezca por mis comentarios. Aunque hirientes fuesen, no son más que mi llanto frustrado que no encuentra calma.
Es mi alma en búsqueda de su eterno regazo cálido; donde llorar, donde encontrar refugio.
Me acerco a ti, en búsqueda de consuelo, consejo, apoyo o solamente quizá de tus brazos; que tanta falta me hacen.
En la realidad nunca existió tanto amor en mi, por una persona...
Solo tenme paciencia, recurro a ti, por que siempre te encuentro, aún en la distancia. Hasta en los peores momentos, tú estás presente en mis pensamientos.
Se que al final del día, eres tú, quien entiende mis frustraciones y lamentos.
Pero mi amor está intacto, desde el primer día en que abrí mis ojos a la vida... desde el primer aliento, siempre fuiste tú. Mi amor eterno.
¡Gracias por darme vida! ¡Gracias por darme paz!
F.B.H. 10.05.2020

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.