“Confiado en los vientos del sur, se había descubierto las alas que soplaban agradablemente las nubes del destino, se presentía sería un espléndido y memorable día.
Yo cobijaba mi recuerdo en tu memoria, hacia apenas unos instantes, era una premonición insospechada.
Le contaba al mundo sobre el pensamiento invaluable, de como alguna vez, disfrutábamos de tu famosa receta valenciana (compartida difícilmente tras algunas generaciones, solo por los patriarcas).
Yo, de los afortunados testigos junto con el Almirante estelar y algunos otros distinguidos consanguíneos.
Era claro que sería la dicha de saborear “el manjar familiar” en la memoria de los ausentes.
El último de los patriarcas de una casi olvidada dinastía, que persiste apenas palpable, en el linaje de una hoja al viento.
Recuerdo impávido el momento crucial de mi devenir del tiempo, ese preciso instante donde se decidió mi andar; tú consejo marcaría mi destino. Lo recuerdo perfectamente, siempre mi guía durante mis pasos aún tambaleantes.
Con tu voz entre quebrada, exponías la verdad absoluta del andar incomprendido del mundo de las apariencias, de las mentiras, y la estrategia; el haber político. Dejabas abierto el umbral de mi labor por el mundo, entre cerdos, ciegos y aves.
Unos momentos más, quizá minutos o pasos, se daba por hecho el cantar del viento. Volvió a perder la partida la vida, se diluía en el abismo sin fin de tu ausencia, su mala partida.
El juego se debatía en segundos, dejaba un espacio irremplazable… en la mesa ya se saldaba el pago con lágrimas imperceptibles hasta este momento.
Aquí cerquita, aún en la pérdida, se vislumbra el mayor regalo que ha existido en la unida fraternidad, ha salido del plano, es verdad; pero permanece la esencia, tú voz y tu guía en cada uno de los gratos recuerdos.
Por fortuna con un espléndido sabor a Paella, un grato rincón del Arte o un educado debate existencial, científico y político, en algún bello paraje del mundo. Claro, acompañado de un exquisito vino atemporal del viñedo de la vida.
¡Que irreverente la suerte! Se ha burlado de la nuestra, pero la esperanza nos acompañará, con tu recuerdo siempre… serás mi guía, mi camino”.
FBH 10.04.2024
QEPD. Manuel Boneta de la Parra. En memoria de uno de mis más grandes guías “El Tío Chato”.
No te extrañaré… siempre serás mi camino.
FBH 10.04.2024
QEPD. Manuel Boneta de la Parra. En memoria de uno de mis más grandes guías “El Tío Chato”.
No te extrañaré… siempre serás mi camino.

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