miércoles, 25 de marzo de 2020

martes, 10 de marzo de 2020

Introspectiva secular feminista

Debido a los diferentes sucesos recientes a nivel mundial, pero con mayor ahínco en las Américas, en especial, en mi México. Es que escribo la presente nota, quizá enmudecida no llegará a nadie. Sin embargo, un grito honesto, de un hombre machista por nacimiento, caballero por educación y abusivo por rezago social.

Estoy hablando de todas estas iniciativas, conmemoraciones, recuerdo de un ayer doloroso, con algunos logros, con algunos derechos establecidos, con mucho pero mucho sufrimiento.

Hoy en día el mundo se ha tornado un tanto indiferente, un tanto más violento, un tanto más insignificante. Un discurso falso, un mensaje popular en redes sociales donde lo único que importa es una postura, un cliché, una presunción de pertenencia a ciertos estereotipos, que solo demuestra nuestra falta de visión.

Tristemente volteo y veo mujeres capaces, inteligentes, llenas de esplendor, manipuladas por modas, por política, por la misma sociedad en búsqueda de una victoria inalcanzable, diluida por un empoderamiento social verdaderamente ilusorio.

Con tristeza veo a mi hermana, a mis hijas, a mi nieta, a mi esposa, a mi madre, a mi abuela... Todas ellas en una lucha constante para evitar la violencia social, económica, psicológica, emocional, física y de género. Lo que sea que esto signifique, ya no estoy seguro realmente de la acepción correcta, pero me refiero también a la violencia ejercida por mujeres hacia mujeres... dentro y fuera de sus casas, de su oasis.

Seguido de ésto, más y más y más violencia en las calles, en los hogares, en las pantallas chicas o grandes, en el arte o en el pueblo, de ciencia o de asistencialismo. Siempre un discurso, una postura generalizada pero tristemente, nunca una realidad.

A la altura de las estrellas encontramos a las dadoras de vida y de ilusiones, ahí están estos seres de luz, capaces de realizar milagros sin una santidad, fortaleza sin músculo, temple sin acero, pero con una debilidad social, impuesta a través de los años desde los inicios de la historia.

Con un semblante morado casi azulado, feminista por convicción, amante de la mujer al grado más infinito existente. Confieso rotundamente mi abuso, despecho y mucho drama… lastimoso existir, donde he ejerciendo violencia contra la mujer. Sin un justificante aparente, en plan de broma, en plan de juego, en el noviazgo, en el sexo, socialmente aceptado, totalmente educado, totalmente abusivo.

Con mi ser expuesto, ofrece mi corazón una disculpa sincera, un arrepentimiento moral y una aceptación completa. ¡Lo siento tanto! ¡En verdad cuán lastimado está mi ser! ¡El peor verdugo soy de mi! Y me he castigado...

Me castigo al ver en el mundo mi legado.

Hoy confieso tristemente, el progreso es nulo.

Si nos ponemos a pensar, analizar la historia, entender las fechas conmemorativas, seguramente con dolor, encontraremos una falta total y rotunda de apoyo hacia la mujer.

Hoy todos volvemos a la normalidad, sin colores, sin sabores... con un manifiesto claro, con una demostración evidente de una ausencia necesaria, de una ausencia imposible.

Sin embargo hoy el mundo las culpa de una falta económica, de pérdidas empresariales, de agravios a la nación, de bombas de sufrimiento, de política fallida, de muchos pero muchos lugares que se quedaron sin la mujer por un día.

F.B.H. 10.03.2020

domingo, 1 de marzo de 2020

Medio Siglo


Hablar del camino recorrido puede ser interminable para una vida llena de vivencias. Medio siglo de historia que pareciera una gran Novela de Ciencia Ficción-Realismo Mágico-Drama-Poesía y de un sabroso recetario de cocina internacional. Pero principalmente una bitácora de viaje trasatlántico que persiste hasta el presente, minuto a minuto.

Lleno de contrariedades, desacuerdos, desaciertos, errores y calamidades que permiten narrar algunas rutas y trazar caminos que le harán la vida una tanto más sencilla.

Nunca lamento el ayer, siempre agradecido... pues el temple adquirido es la descripción de mi ser. Una sonrisa constante, dibuja al soñador inquebrantable, dispuesto a seguir siempre hacia adelante.

Incontables tesoros recibidos; mi familia, mis amores, mis hijos, mis amigos... y por supuesto mis lágrimas.

Pero lo que más agradezco es la vida misma, el universo y las estrellas que siempre me guían en el camino.

Espero disfrutar más días soleados y cielos llenos de constelaciones, seguir celebrando los aciertos con éxito y llorando las lecciones de los errores; pero sobre todas las cosas seguir gozando de tu compañía.

Sí, de ti... de lo contrario no habría forma de escribir ninguno de los capítulos, eres parte de esta historia, dibujando las viñetas a veces con tinta negra otras tantas veces, paisajes llenos de color.

Ojalá podamos crear nuevas líneas, jugar de nuevo aventuras y seguir componiendo estrofas durante el camelar de nuestros pasos.

Silbando alegres melodías partiré, aunque espero no sea mañana, ni pasado, pues aún tengo itinerario de viajes interminables de murales que pintar, así como bailes que debo danzar y varios océanos que debo nadar.

Pero de algo sí estoy absolutamente convencido... ¡Ha sido un viaje maravilloso!

F.B.H. Febrero 2020