Nunca entendió ¿el porqué? de “la negra” si su tez se pintaba de olivácea armonía, cabello ondulado casi lacio, facciones afiladas y respigadas, junto a unos magníficos ojos negros, profundos y templados, grandes como la noche.
Y sin embargo, negra solían decirle desde hace algún tiempo… en un mundo distinto al nuestro. Cuando aún existían los cuentos de hadas.
Siempre radiante, soñadora, mágica, rebelde y caprichosa caminaba enamorando al viento.
Hoy como cada noche la vi sonreír entre sus brazos, me cobija la existencia regalándome vida en cada dulce mirada.
Ya la negra dejó de bailar, no asiste más al puerto a ver el mar, dejo de acompañarlo en su ritmo, dejo de visitarle; dedicó los días, a dar guía y esperanza, brindar amor y así, tomarme de mi pequeña mano para regalarme la vida.
Hoy vivo por ella, ella en mi, siempre juntos… agradecido por tenerla, verla darse toda; y sin embargo yo triste por haber despedido a la negra.
El sacrificio es triste como lo es amoroso, su juventud abandonó, también a la pista de baile; todo por darme vida, brindarme existencia, luz y cariño.
Hoy baila con júbilo pues no ha olvidado los pasos, agradecido por tu compás, haces bailar mi amor, al ritmo de la vida, día con día”.
FBH 13.03.2024
Gracias Negrita, madre chula existo por ti… ❤️✨
¡Felicidades! Te amo ❤️

