viernes, 13 de marzo de 2026

Madre, siempre…


En el comienzo siempre hay oscuridad…

Sin necesidad de un rayito de luz, encontré mi camino. El calor, el cobijo fueron mi guía.

Fue irrelevante el sentido, la percepción aún se encontraba perdida en lo desconocido. Pero justo ahí, en un mundo sin luz… comencé a reconocer tu cariño.

No fue necesario nada más, fue simple, sencillo pero completamente mágico.

Con una sola existencia, la tuya; fue posible lo imposible, trascender en un suspiro, con dos almas y un solo latido.

Hoy lo mío te celebra, lleno de regocijo, por que aún somos un solo latido, con el cual vivimos siempre… unidos.


FBH. 13.03.2026

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