"Poco a poco descubro la inconsistencia del tiempo en mi
razón, en especial cada que intento discutir con tu recuerdo. Me doy cuenta de
lo poco que conozco de tu ser, de tus anhelos y sueños, pero en especial de aquellos
pasos que llenaron de polvo nuestro andar. Hoy se han convertido en historias
paralelas, contadas por narraciones completamente distintas; desde la médula de
la estrella que las ilumino, hasta el sabor del beso que recorrió el paladar de
ese sediento. Sí, de ese mendigo de tu amor, es parecido a un pequeño rayón en
el bosquejo de un mural, yace impávido, casi olvidado, bajo la majestuosidad infinita
del color de tu vida en el muro de mi esperanza.
Poco a poco descubro la inconsistencia del tiempo en mi
razón, en especial cuando miro detalladamente tu memoria, contemplo solamente
la visión distorsionada de mi ser. La acumulación de instantes llenos de magia
en tu mirar, de melodías del son de tu falda y de todas esas canciones que
dejaba tu andar. Ironías del descenso de una manecilla, hoy esas alegrías de tu
paso frente a mis pupilas, las niega el viento en tu susurro. Solo mi reflejo
en el espejo lo entiende cuando se lo cuento.
Poco a poco descubro la inconsistencia del tiempo en mi
razón, en especial en cada palpitar en mi interior, ese intento vago por
recomponer la sinfonía de tus labios en la partitura de mi sed. Bum, bum,
tarara, tarara, la, la, la… Nadie la escucha, ya nadie le importa la mágica
composición que escribí para los dos.
Ese tiempo inconsistente en mi razón, borro por desgracia,
ese brillo de mi reflejo en tu corazón."
F.B.H. 15.01.2018
