jueves, 28 de junio de 2018

Vida sin rumbo


En ocasiones me descubro viajando en un par de lágrimas, sin razón aparente, pueden despejar el velo de un recuerdo distante, al ver nacer el día, al ver llorar a la noche... con sus destellos cruzando el firmamento o con la sonrisa del niño.

Quizá lo oculte mientras la sala enciende las luces del fin proyectado, quizá al escuchar una dulce melodía... pero nunca falta a la tristeza de tu ausencia. Es el colmo del problema de amores o el dolor profundo de tu partida.

Esas lágrimas no distinguen entre el tango o el trío, cuando ocurre de felicidad o de lamento. Siempre anhelando el momento de nuestro encuentro sin tiempo.

Variante, imprevista, danzante de mil amores, amarga los tragos dulces de bares olvidados. Pero nunca te deja libre, nunca me deja solo... es sensación ambigua de sabor agridulce, entra a mi vida sin anunciarse.

Hoy lloré de ver a mi hermano, olvidando sus pasos, perdido en su propio mundo...

¿Cómo haré regresar a la esperanza? Si ya no pinta en colores, ahora solo vaga por los caminos grises de esta vida sin rumbo.

F.B.H. 28.06.2018


lunes, 25 de junio de 2018

Hoy confieso...


Hoy como cada noche estrellada te recuerdo, pero hoy confesaré que no con gusto, hoy confieso que con enojo del que se refleja en la más profunda tristeza. De esos reclamos que se gritan a la luna... sordos, sin ruido, ni eco.

Un reclamo constante, de un por qué sin respuesta, un reclamo constante, del haberme dado el mundo en ti para después retirarte, sin previo aviso, y ahora el mundo sin ti.

¿Cómo he de hacer para lograrlo sin tus palabras el mundo?

Es por eso mi reclamo de tu ausencia, mi desprecio del vacío de tu presencia.

¿Cómo abrazo el espacio en el que no estás? Sólo queda la soledad de esas fotografías de tu ayer.

Hoy confieso, que mi mundo existe solo por el capricho de tu recuerdo, constante reflejo de ti en cada una de las estrellas.

Aún con coraje en el vuelo, seguiré la estela de tu viaje, mi navegante de sueños, de estrellas.

F.B.H. 26.06.2018

jueves, 14 de junio de 2018

Juntos en este viaje




Creo firmemente en el amor incondicional, esa fuerza tan grande que es capaz de sostener cada pieza de este universo. Esa unión de cada elemento, de cada ser, de cada pedacito de materia.

Un lugar creado para no conocer los límites capaces de alcanzar en cada extremo de ese inmenso poder, de esa fuerza que todo lo sostiene.

Somos invitados a recorrerlo, cada ser, es capaz de realizar el recorrido más importante para cada uno; es donde llegamos a comprender su inmenso y extenso territorio.

Cada uno escoge un camino diferente, compañeros distintos y particulares; cada uno con una desilusión diferente, pero unidos en el mismo sentir. Con la única intención de no estar solos, de acompañarnos en el viaje, de ayudarnos a ver las bondades del caminar en este mundo; de lo increíble y asombroso del paisaje que iremos cruzando.

Y lo más exquisito de esta fuerza tan bondadosa es la lección de cada paso, la estela de nuestro vuelo, esas pequeñas partículas como estrellas que dejamos al andar. Todas esas piezas forman el destello en cada mirar, el ir entendiendo que el agradecer, el compartir juntos esa luz, es justo lo que alimenta y crea esa fuerza.

Todos somos parte de la bondad en la vida, de la alegría de saber que tú y yo nos aceptaremos tal cual somos al final del camino y así tomados de la mano nos miraremos muy adentro hasta tocar muy profundo en cada una de nuestras almas.

Quiérete, acéptate que yo estaré contigo siempre…

F.B.H. 14.06.2018

Dedicado a mi familia, mis amigos universales.